Guía completa
Dos sensores que trabajan en equipo
El sensor de árbol de levas rara vez actúa solo en el diagnóstico: se entiende mejor junto a su compañero, el sensor de cigüeñal. El de cigüeñal marca la posición general de giro del motor. El de árbol de levas aporta la información que falta para completar el cuadro: en qué tiempo exacto del ciclo de cuatro tiempos (admisión, compresión, explosión, escape) está cada cilindro en cada momento. La centralita cruza ambas señales para decidir con precisión cuándo inyectar y cuándo dar la chispa en cada cilindro concreto, no solo de forma genérica para todo el motor.
Por qué no siempre para el coche de golpe
A diferencia del sensor de cigüeñal, cuyo fallo suele calar el motor de forma más o menos inmediata, un fallo en el sensor de árbol de levas permite en bastantes coches seguir circulando, aunque con la marcha algo menos fina: pérdida de suavidad, algo de tironeo en aceleraciones, o funcionamiento en modo de emergencia con potencia limitada. Esto se debe a que la centralita puede, en muchos motores, seguir calculando con la información del cigüeñal solo, de forma menos precisa pero suficiente para no pararse.
Cuando hay más de un sensor por motor
En motores en V, como bastantes V6 y V8 con doble admisión o doble escape, es habitual encontrar dos sensores de árbol de levas o incluso cuatro en configuraciones más complejas. Antes de sustituir nada, hay que identificar con precisión cuál de todos es el que está dando el fallo real, algo que se hace comparando los datos en vivo de cada uno con diagnosis: sustituir el sensor equivocado no resuelve nada y cuesta lo mismo que hacerlo bien a la primera.
La codificación, un paso que algunos coches sí exigen
En determinados vehículos, sobre todo los que ajustan de forma muy fina la distribución variable, la centralita guarda una calibración específica de la señal de este sensor. Tras sustituirlo, hace falta una codificación con diagnosis para que el sistema aprenda de nuevo esa referencia desde cero. Sin ese ajuste, el sensor nuevo funciona correctamente pero el motor puede seguir sin dar toda su suavidad, porque la centralita sigue compensando con parámetros pensados para el sensor anterior.
Marcas y verificación final
Trabajamos con Bosch y Beru para este componente. Tras la sustitución, revisamos el conector y el cableado próximo, comprobamos el entrehierro de montaje cuando el motor lo requiere, y probamos el coche tanto en frío como con el motor ya caliente: algunos fallos de este sensor solo se manifiestan en una de las dos condiciones, y conviene comprobar ambas antes de dar el trabajo por cerrado.